jueves, 19 de mayo de 2011

Poema del fracaso




Quiso amar un recuerdo más fuerte que el olvido


y morir recordando... Pero no pudo ser.



Mi corazón, un día, soñó un sueño sonoro,


en un fugaz anhelo de gloria y de poder;


Subió la escalinata de un palacio de oro


y quiso abrir las puertas... Pero no pudo ser.



Mi corazón, un día, se convirtió en hoguera,


por vivir plenamente la fiebre del placer;


Ansiaba el goce nuevo de una emoción cualquiera,


un goce para él solo... Pero no pudo ser.


Y hoy llegas tú a mi vida, con tu sonrisa clara,


con tu sonrisa clara, que es un amanecer;


y ante el sueño más dulce que nunca antes soñara,


quiero vivir mi sueño... Pero no puede ser.




Y he de decirte adiós para siempre, querida,


sabiendo que te alejas para nunca volver,


Quisiera retenerte para toda la vida...


¡Pero no puede ser! ¡Pero no puede ser!



(José Ángel Buesa)